miércoles, 1 de diciembre de 2010

No sé, pero en verdad me sorprende como puedes hacer de mi lo que quieras.
Un día me haces feliz y al día siguiente me hundìs en la nostalgia.
Un día me llevas al cielo y al otro toco el más profundo de los infiernos.
Me sorprende la facilidad que tienes para hacerme sentir bien y también para hacerme sentir mal.
Me impresiona la frialdad con la que puedes llegar a tratarme así como la calides con la que puedes tocarme.
No entiendo lo que piensas cuando tu actitud, en ocasiones, es diferente.
Me mata tu silencio, cuándo pregunto en que pensas o que sentis.
Me haces sentir tu dueña un instante y al siguiente me haces ver que realmente no tengo nada.
Me decis que no me convenis, pero no me explicas el porque.
Juras que sos todo lo malo que hay en el mundo, cuando sé que en el fondo los sentimientos son los que te mandan.
Decis que no entiendes nada, cuando puedo asegurar que comprendes cada una de mis palabras.
Pero lo que más odio es que ya no puedo estar sin vos.
Decime ¿Qué hiciste para tenerme prendida a vos?.
Está bien, guarda silencio como siempre lo haces.
Yo guardaré las lagrimas y emociones, las esconderé en lo más profundo de mi ser, solo espero que un día no las pueda encontrar.